Banco de Semillas
Como lo es el Compost, las semillas también forman parte de la columna vertebral del vivero.
Nuestros ancestros almacenaron semillas por milenios, siendo parte fundamental de la ocupación diaria de cada persona. Esta práctica, tan sencilla, pero compleja a la vez, nos demuestra que es la punta del hilo de lo que actualmente llamamos Soberanía Alimentaria.
Directa o indirectamente se hace una selección y adaptación genética de los cultivos. Es decir, que biológicamente la semilla tiene la enorme capacidad de guardar información, funcionar como un chip natural. Absorbiendo las horas de luz, temperatura, humedad, altitud, heladas, fenómenos climáticos, etc. Sin lugar a dudas el más valioso vestigio que cada planta nos brinda a la hora de cumplir con su ciclo natural.
Los Bancos de Intercambio de Semillas y las Ferias de Intercambio de Semillas y Plantines son espacios pensados para conservar y facilitar el acceso a las semillas a los productores locales, en forma libre y gratuita. Nutriéndose de las propias semillas que los productores les aportan y retiran del mismo. Son una forma de promover y preservar la biodiversidad de las especies y variedades locales cultivadas, y las prácticas culturales asociadas. Además busca disminuir la dependencia de insumos externos.
La idea de banco de semillas se viene trabajando mancomunadamente con varios actores sociales e instituciones, que entienden que volver a esta práctica es pensar a corto, mediano y largo plazo.
Actualmente en la localidad de San Martín de los Andes, existen 2 bancos de semillas en funcionamiento. (sumar la localización de la Agencia de extensión Rural INTA).